No escribi anoche, pero lo hago ahora. Tremendo contraste entre Buenos Aires y Montevideo. La primera (bueno, el microcentro, lo unico que vi en el rato que estuve)es uan ciudad que podria perfectamente estar en Europa. Nada mas cruzar la frontera con Uruguay empece a sentir que estaba en America "de verdad". Montevideo me encanta. La gente dice que muy gris o que es una ciudad muerta, pero eso es parte de su encanto. Tiene un aura de gran ciudad venida a menos que se respira sobre todo en las calles del centro y que se ve en las amplias calles flanquedas por solidos edificios y platanos de sombra, pero todo descuidado y languideciente. Al atardecer a La Rambla (una especie de paseo martitimo), que estaba llena de gente pescando o bebiendo mate tranquilamente. Los uruguayos beben incluso mas mate que los argentinos.

A la vuelta, las primeras señales de que no estamos en la despolitizada España
Y ya en mi albergue (uno pequeño, limpio y con muy buenas vibraciones) los primeros encuentros afortunados: Tomas (chileno), Vanina (Italiana afincada en BBAA), Eugenia (Argenta) y Mario (Brasileiro) mi compañero de habitacion y autentico crack. Estudia relaciones internacionales y tras varias birras èl y media botella de vino yo la conversacion acabo derivando a Lula, el mercosur, la teoria de la dependencia y la integracion regional. Pronto empezamos. Despues se unieron el resto y pese a que llevaba 20 horas de viaje, estaba recansado y el cambio de horario, acabamos en un bar hasta las 3.30 que para mi eran como las 6.30. No esta mal para empezar.
En 2 horas he quedado con Carlos y Alma que casualmente estaban por aqui y se pusieron en contacto conmigo. Hoy y mañana son los dias grandes del carnaval de aca y aca los pasaremos juntos. Ya os contare