En la capital no hemos pasado demasiado tiempo, apenas un dia y medio. Yo quizas me hubiera quedado un dia mas, pero Montse y Edu preferian seguir para el sur y las cosas son asi, una por ti, una por mi.
Llegamos el jueves por la tarde despues de un largo viaje en bus por carreteras de montaña, muy bonitas pero un infierno para dormir.
Mis compis, intentando dormir en un llano
Nos pusimos a buscar alojamiento y para nuestra sorpresa todo lo que tenia un precio razonable estaba lleno. Despues de dar muchas vueltas encontramos uno barato pero bastante cutre, sobre todo viniendo de nuestro palacio de Luan Prabang. Esa noche por priemera vez en un mes y medio el cuerpo me pidio comida occidental, o al menos no mas arroz ni fideos. Sin exagerar, fue el primer dia en todo mi viaje en que no comi arroz ni fideos de aroz ni para comer ni para cenar. En lugar de eso cenamos pizza (malisima) y kebabs (exquisos).
Al dia siguiente, Edu y Montse decidieron que habian visto suficientes templos, asi que me alquile una bici y quede con ellos por la tarde. Con la bici me cundio un monton el dia: me saque el visado en la embajada de Camboya (tengo el pasaporte to tuneao), y visite todos los puntos de interes de la ciudad en menos de 5 horas.
Mi superbici delante de la estupa negra
Empece en el templo de Sisaket, de todos los budistas que he visto(y en el ultimo mes he visto como 5000), el que mas me ha gustado. Bien conservado, no como las ruinas de Ayutaya pero sin el dorado y la pintura de coloreres chillones que tango les gusta en lso templos mas modernos. El edificio principal estaba rodeado de un claustro en cuyas paredes se abrin cientos de nichos con pequeñas estatuillas de buda (en total debia haber miles) y otras mas grandes en unas gradas a los pies. El templo en si tenia todas las paredes decoradas con frescos, pero estaba prohibido hacer fotos y excepto cuando prohiben tocar los tambores y los gongs, yo soy muy respetuoso.
Un rincon de los alrededores del templo de Sisaket, una de las estupas a al izqda, el muro exterior a la derecha y la biblioteca al fondo
Despues pedalee unso kilometros hasta la Estupa Dorada. De camino pase junto al arco del triunfo, que no viene a cuento en absoluto y que es una especie de locura en medio de una ciudad lao. Dice la leyenda que se contruyo con cemento donado por Estados Unidos para construir un aeropuerto.

Llegamos el jueves por la tarde despues de un largo viaje en bus por carreteras de montaña, muy bonitas pero un infierno para dormir.
Nos pusimos a buscar alojamiento y para nuestra sorpresa todo lo que tenia un precio razonable estaba lleno. Despues de dar muchas vueltas encontramos uno barato pero bastante cutre, sobre todo viniendo de nuestro palacio de Luan Prabang. Esa noche por priemera vez en un mes y medio el cuerpo me pidio comida occidental, o al menos no mas arroz ni fideos. Sin exagerar, fue el primer dia en todo mi viaje en que no comi arroz ni fideos de aroz ni para comer ni para cenar. En lugar de eso cenamos pizza (malisima) y kebabs (exquisos).
Al dia siguiente, Edu y Montse decidieron que habian visto suficientes templos, asi que me alquile una bici y quede con ellos por la tarde. Con la bici me cundio un monton el dia: me saque el visado en la embajada de Camboya (tengo el pasaporte to tuneao), y visite todos los puntos de interes de la ciudad en menos de 5 horas.
Empece en el templo de Sisaket, de todos los budistas que he visto(y en el ultimo mes he visto como 5000), el que mas me ha gustado. Bien conservado, no como las ruinas de Ayutaya pero sin el dorado y la pintura de coloreres chillones que tango les gusta en lso templos mas modernos. El edificio principal estaba rodeado de un claustro en cuyas paredes se abrin cientos de nichos con pequeñas estatuillas de buda (en total debia haber miles) y otras mas grandes en unas gradas a los pies. El templo en si tenia todas las paredes decoradas con frescos, pero estaba prohibido hacer fotos y excepto cuando prohiben tocar los tambores y los gongs, yo soy muy respetuoso.
Despues pedalee unso kilometros hasta la Estupa Dorada. De camino pase junto al arco del triunfo, que no viene a cuento en absoluto y que es una especie de locura en medio de una ciudad lao. Dice la leyenda que se contruyo con cemento donado por Estados Unidos para construir un aeropuerto.
La Estupa Dorada es el simbolo del budismo Lao y la soberania del pais y aparece en el escudo del pais y en todos los billetes. No es que sea demasiado bonita (de nuevo el gusto por el dorado) pero impresiona.
A la vuelta pase por la Estupa Negra y devolvi la bici. Por la tarde habia quedado con Montse y Edu y me reencontre con Helen, la inglesa que conoci en Chang Mai. Siempre le alegran a uno estos reencuentros transfronterizos. Por la noche fuimos a cenar por supuesto a la orilla del Me Kong y con este escaso dia y medio y el ya clasico botellon en la terraza del hotel terminaron nuestras aventuras en la capital. (Se me ha olvidado escribir que uno de nuestros momentos de maxima euforia fue cuando vimos en uan pared una firma de Loko, n#1 MC)
Al dia siguiente de buena mañana nos pegamso otra buena paliza de autobus, pero esta vez en llano, con lo que pude dormir bastante y llegue con energias a Savanakhet, ciudad donde estamso celebarndo el año nuevo budista por todo lo alto. De momento tengo todo lo que necesito para celebrarlo como un lao mas: camisa hawaiana lo mas hortera posible y pistola de agua. Ya os contare
Hace un año: Pinguinos en Punta de Choros
