viernes, 6 de marzo de 2009

Pulau Tioman (Malasia)

Dia 8

Despues de unos dias de gran ciudad, tocaba un poco de playa paradisiaca y la elegida fue la Isla de Tioman. Ya antes de llegar, en el bus me encontre al que ha sido mi compañero estos dias: el gran Estefano, un italiano que ha viajado varias veces por estas latitudes (desde que vino la primera vez y estuvo 7 meses vuelve todos los años) y que ha sido una inagotable fuente de risas y de informacion util.
El primer dia, entre el bus a Mersing (el puerto mas cercano), el ferry y la busqueda de alojamiento, casi no nos dio tiempo de nada, aparte de un rapido baño antes de cenar.

La isla no es muy grande y esta practicamente entera cubierta de una espesisima selva quedando solo una estrecha franja de aproximadamente 500 metros hasta la playa que es donde hay "civilizacion". El principal nucleo es Tekek con un pequeño aeropuerto para avionetas, una escuela y algunas casas y comercios. El resto son 5 o 6 grupos de casitas y bungalows unidos por un estrecho camino (algunos). Para moverse por la isla, los lugareños utilizan ciclomotores, algunos con sidecar y para llegar a algunos sitios no hay mas remedio que ir en barco. Era una estampa curioso ver a un niño de 10 años llevando en su moto a otros 6 niños todos con el uniforme del colegio y las niñas con su correspondiente velo. No olvidemos que aunque en una isla medio remota, estamos en Malasia.
Mucho de lo dicho en referencia a Singapur es aplicable a Malasia con la que comparte gran parte de su historia antigua, colonial y actual. Pais determinado por su situacion entre China e India, la poblacion es similar a la de Singapur pero aqui la proporcion se invierte. Mientras que alli los descendientes de chinos eran mayoria, aqui predominan los "originarios" de Malasia, si es que eso existe, y la religion predominante es el islam. Aunque hay libertad religiosa y se encuentran templos e todas las confesiones, aqui es frecuente ver a las mujeres con la cabeza cubierta por un velo y escuchar con mucha mas ubicuidad las llamadas a la oracion desde las mezquitas, incluso en la pequeña Tioman.
A veces era un poco chocante esa imagen, que inconscientemente asociamos al desierto del Golfo Persico o el norte de Africa, en una isla del mar de la China Meridional llena de cocoteros.

El martes no tuvimos suerte. Se supone que la temporada del monzon termina justo en marzo, asi que contabamos con encontrarnos algunos coletazos y asi fue: se paso el dia lloviendo a cantaros. Lo mejor del martes fue la noche en un bar donde se reunio lo mejorcito de la isla. Habia un par de bares para turistas con musica, luces de colores, muchas botellas diferentes y ambiente surfero, de hecho la primera noche estuvimos en uno. Este en cambio, era un supuesto burguer (una barbacoa, un par de mesas y sillas) y solo tenian una nevera de corcho con hielo, muchas latas de cerveza, media botella de vodka y un brik de zumo de naranja. Pero lo mejor sin duda era la concurrencia: 2 australianos viejunos (uno de ellos debia ser el gran Lebowsky de Brisbane), un gordo enorme de procedencia desconocida, y , en palabras de Estefano, la alemana un poco fea y la alemana feisima. Ademas algunos malayos bastante cogidos tambien y todos muy borrachos. Un ambientazo.
Las lagartijas en Malasia son asi

El miercoles por fin salio un sol reluciente. Despues de explorar un poco, nos dimos cuentas de que la isla, aunque comparada con la costa española era efectivamente el paraiso, tenia un problema: en las partes mas autenticas de pequeños negocios familiares, la playa no era muy ancha y tenia muchisimas piedras y las zonas de playa de postal habian sido ocupadas por complejos enormes tipo pulserita t.i., uno de ellos hasta con un campo de golf en la estrechisima franja entre el mar y la espesura. Reconozco que me quejo por vicio. Firmo pasarme el resto de marzos en una isla rodeada de aguas turquesas y llena de cocoteros. Dejamos que el sol nos castigara lo suyo, en especial al dorso de mis pies sonde se me olvido ponerme proteccion y que de rosa pasaron a rojo y casi a morado. En nuestra caminata por la isla nos cruzamos numerosos varanos (como lagartijas venidas a mas) y grupos de monos que salian de la selva y correteaban por los cables de la luz.
Un mono en busca de papas fritas.

Ayer decidi que era hora de un poco de actividad ademas de leer en la playa y abrir cocos. Alquile unas gafas y un tubo y me pase el dia en el agua persiguiendo peces de colores. Supuestamente la isla es uno de los mejores sitios del sudeste asiatico para el buceo y a mi desde luego me tuvo todo el dia embelesado. Por la tarde se tuvo que ir el gran Estefano porque despues de una larga combinacion de ferry, buses y avion, tenai que llegar a Bangkok manhana para coger el vuelo de regreso a la vida real.

Con Estefano delante de casa. Espagnolo, italiano, misma cosa.

Yo pase mi ultima noche en la isla acostandome bien temprano despues de estar todo el dia nadando. He cumplido todos mis objetivos para esta primera semana: he buceado con peces de colores, me he quemado y he me bebido el agua de un coco recien cogido. No eran objetivos muy ambiciosos, lo se.
Sesteando a la sombra feliz como una perdiz

Esta manhana he vuelto a Mersing de ahi a Kluang, en la Malasia profunda y sin un extranjero (normal, la ciudad es fea para hartarse, aunque el internet es muy barato). En un rato cojo el bus a Melaka (Malaca), una de las principles ciudades del pais.


Ya os contare pero antes una noticia: he decidido hacer un cambio en mi itinerario. La idea inicial era seguir subiendo por la paret peninsular de Malasia, incluyendo una visita al parque de Taman Negara, pero como no hay mejor guia que los otros viajeros he decidio hacerles caso. En Singapur pregunte a un tipo que habia estado en el PN Taman Nagara y me dijo que era bastante decepcionante, y tanto el Canovas como Estefano insistieron en que tenia que ir a Borneo. Asi que alla vamos. Ya tengo el billete para Kuching, asi que despues de Kuala Lumpur, finalmente hare una visita al Borneo malayo y a Brunei. Me encanta no hacer demasiados planes.

7 comentarios:

elena dijo...

joooo, q flipante...menuda islita... a ver que nos traes a la próxima!! y por favor sigue contando anécdotas crueles como la de la alemana fea y la feisima, q me encantan, jaja

Emilienko dijo...

Noticias desde España.

Cuando vuelvas tendrás mucho de la quinta temporada acumulado. Se parece a tus fotos y vas a flipar con el argumento.

Estrella dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Estrella dijo...

Cómo sabe el agua de coco? la de los de mercadona es aquacherry

eltiodelsaco dijo...

Pues depende (ya me he vuelto un experto)
La de los verdes es mucho mas abundante pero tiene muy poco sabor, es casi agua normal con un ligero toque a coco.
Los mas maduros tienen muy poquita agua pero esta toda la sustancia concentrada y a mi me encanta

Sara dijo...

Música en los templos, lluvia que te empapa los zapatos (o que te refresca las chanclas), comer picante hasta que se saltan las lágrimas, playas con cocoteros..., me suena...

Harry Haller dijo...

Borneo...ya ves, allí todavía hay dinosaurios ¿no? Este finde anduve por Sevilla, estuviste presente en conversaciones varias, en las tardes y paseos al sol que disfrutamos en nuestra ciudad. Debe ser verdad que al final, para un hombre de mundo, es muy exótico volver a casa. Un abrazo querido.